Los orígenes de esta receta se remontan a tiempos desconocidos… pero sí conocemos la primera vez que se documentó en un recetario: allá por el siglo XIV. Estaba muy extendida por toda la Europa medieval y se relacionó con la cuaresma por el alto aporte calórico que esta proporciona en momentos de restricciones alimenticias (absurdas, por cierto). (Si no lo digo reviento) (jajajaaja). En fin… la cuestión es que con una torrija la gente tenía que aguantá tol día. Y fin. Ya luego, en el s. XX empezó a perder significado religioso en algunas zonas del mundo. La peculiaridad de las torrijas jerezanas es que, a diferencia de todas las otras, no sólo puede llevar un toquecito de vino, sino que pueden ser de vino enteras. ¿El porqué? Las malas lenguas dicen que había más vino que leche en épocas de hambruna, y como la gente no podía mojarlas en leche, tal y como indicaba la receta auténtica pos… al pan, pan, y al vino, vino.
Torrijas Jerezanas
Categoría: PostresDificultad: Media4
personas500
kcal30
minutosIngredientes
Una barra de pan para torrijas o pan cualquiera que no esté dulce, a ser posible
1 kg de miel
3 ó 4 copas de vino dulce (Cream – Pedro Ximénez)
1 copita cortita de fino o manzanilla
4 huevos
Agua (hay quienes prefieren que sea leche y mezclarla con el vino)
Aceite para freír
Pasos
- En primer lugar preparamos un bol con unos 400 ml de agua y los dos tipos de vino (dulce y manzanilla/fino). Si queremos que tenga más sabor, añadimos algo de Pedro Ximénez y también de Cream a la vez.
En otro cuenco ponemos los huevos batidos. - Empapamos bien las rebanadas dentro del agua con el vino. Las escurrimos un poquito y las pasamos por el huevo. Las vamos dejando en un recipiente hasta que las tengamos todas.
- Seguidamente con el aceite caliente en la sartén, las freímos hasta que queden doraditas. Nada quemadas. Las vamos dejando en un recipiente con una servilleta para que absorba el aceite sobrante hasta que estén todas.
- En una cacerola, hemos puesto 2 vasitos de agua aproximadamente a hervir junto con el kg de miel. Cuando esté hirviendo vamos metiendo cada rebanada y las vamos dejando un poquito. Yo las he dejado unos 45 segs aproximidamente… pero no sé si en realidad es así.
Al sacarlas las vamos colocando ya en el recipiente final.
Y cuando hayamos terminado con todas, nos sobrará un poco del almíbar de miel que vamos a verter sobre tooodas las torrijas. Y TACHÁAAAAANNNNNNN.
Notas
- Con esta receta nos saltamos un “poco” eso de sano, pero es una receta muy típica de Jerez y con ella hacemos una excepción.





Comentarios recientes